¿Por qué sigue habiendo hambre en el mundo?

El mundo vive una nueva crisis de hambre que está poniendo en peligro la vida de millones de niños. ¿Por qué se repiten estas emergencias nutricionales? 

Los conflictos armados son una de las principales causas que explican por qué el hambre está llevando al límite a millones de niños en el mundo. La violencia provoca un efecto dominó que acaba dinamitando el estado nutricional de los niños. Estos son algunos de sus principales efectos:

  • La inseguridad alimentaria aumenta durante los conflictos porque la población, que muy a menudo practica la agricultura de subsistencia, no puede cultivar. Además, es habitual que la inflación se dispare, como en el caso de Sudán del Sur, donde ha rozado el 100% de media en 2018. El precio de los alimentos se vuelve inalcanzable para las familias.

  • La guerra destroza los sistemas de agua y saneamiento, esenciales para evitar diarreas y enfermedades que impiden que los niños asimilen los nutrientes de los pocos alimentos que pueden comer.

  • Muchos centros de salud quedan inutilizados, por lo que los niños no pueden recibir la atención médica que necesitan para tratar la desnutrición.

  • Además, los conflictos dificultan la entrega de ayuda humanitaria, tan necesaria para luchar contra las hambrunas. 

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